Fundamentación

Tomando el concepto de patrimonio en su sentido más amplio y considerando los distintos niveles en que el mismo puede ser definido, se hace necesario incorporar la idea de reconocernos como potenciales agentes patrimoniales y desde cada lugar desarrollar acciones conducentes a la preservación, conservación y desarrollo pleno, teniendo en cuenta el uso social de los bienes.  En este sentido, el patrimonio del siglo XX, muchas veces no tan valorado como el de épocas anteriores, merece ser reconocido,  protegido e incorporado al acervo colectivo.

Caben resaltar las confluencias que pueden darse entre el patrimonio y la inclusión al potenciarse mutuamente: el patrimonio por su gran capacidad para generar sentimientos de pertenencia y la inclusión por posibilitar la extensión de derechos; ambos permiten avanzar hacia una humanidad más digna. Pensar en sintonía posibilita que los objetos, las ideas, lo cotidiano y lo monumental, lo particular y lo general, lo local y lo global se presenten como valores comunes a toda la humanidad, valiosos por sí mismos y por dar sentido a la diversidad identitaria en la que nos reconocemos como americanos.

Desde hace menos de una década se vienen desarrollando en centros académicos y desde las instituciones gubernamentales o privadas, numerosas investigaciones referidas al patrimonio del siglo XX. Muchas de esas iniciativas se han materializado pero aún queda mucho por hacer. Por consiguiente, se propone durante el Encuentro, debatir acerca de las estrategias y acciones que deben concretarse para establecer la puesta en marcha de posturas comunes frente a un “patrimonio reciente”.

Sumando al mismo tiempo la configuración de una red académica/profesional de intercambio de conocimientos, es posible establecer un punto de partida para preservar dicho patrimonio con soluciones propias, como así también para las gestiones pertinentes y regulaciones que  aseguren su protección y permitan su monitoreo a futuro. El estudio de las morfologías, tipologías y soluciones constructivas según las necesidades y disponibilidades en América Latina implica la identificación y valoración por parte de quienes estamos inmersos en un contexto económico, social, cultural y de acercamiento tecnológico, legado de nuestras experiencias locales.

Sin duda el trabajo conjunto entre el ámbito científico, educativo y el gubernamental, sustentado en políticas culturales y patrimoniales, constituye una importante estrategia en la toma de decisiones. No obstante, existen otros puntos de vista y distintos fundamentos que también merecen su consideración, análisis e inclusión en las temáticas generales.